Una experiencia LiteFarm: Un taller panafricano de codiseño sobre futuros digitales de propiedad comunitaria
- carolinadiaz59
- hace 4 horas
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Divya Chayanam y Carolina Diaz representaron al equipo LiteFarm de UBC en Kitale, Kenia, en mayo de 2026, en un interesante taller organizado por IDEMS International sobre sistemas agroecológicos y el papel de las herramientas digitales en contextos de pequeñas explotaciones agrícolas.
La conferencia reunió a investigadores, profesionales, ONG, tecnólogos y organizaciones centradas en agricultores que trabajan en agroecología, agricultura digital y gobernanza de datos en África y otros contextos globales. Si bien en algunas partes fue técnico, el tema subyacente dominante no fue la tecnología en sí, sino quién controla el conocimiento agrícola, cómo se produce y cómo se utiliza. A continuación se presentan algunas reflexiones y lecciones que surgen de la conferencia.

1. Fuerte convergencia en torno a la soberanía y la propiedad de los datos.
Un tema recurrente en el taller fue la cuestión de la gobernanza de datos en los sistemas agrícolas:
¿Quién es el propietario de los datos agrícolas y de las explotaciones ganaderas?
¿Dónde se almacenan y quién puede acceder a ellos?
¿Cómo se utilizan en la investigación, las políticas o los sistemas comerciales?
¿Cómo pueden las comunidades mantener el control sobre sus propios sistemas de conocimiento?
Múltiples iniciativas (por ejemplo, cooperativas de agricultores, plataformas de investigación y herramientas agrícolas digitales) están experimentando activamente con infraestructuras de datos de propiedad comunitaria o gobernadas localmente.
Al igual que en Canadá, las conversaciones sobre tecnología están pasando de la “recopilación de datos” a la ética, el acceso y la distribución de poder de los datos. ¿Debería la prioridad proteger los datos a través de marcos de gobernanza estrictos o maximizar la utilidad trabajando con conjuntos de datos ya disponibles? ¿Existe alguna manera de lograr ambos objetivos simultáneamente?
2. Las limitaciones de infraestructura dan forma a la realidad del producto.
Entre las herramientas presentadas (sistemas de gestión de operaciones agrícolas, herramientas de IA, integraciones meteorológicas, plataformas de mapeo), las limitaciones prácticas recurrentes incluyeron:
Conectividad a internet inestable (principalmente debido al costo de los datos, no a la calidad de la señal)
Limitaciones de los dispositivos (los teléfonos inteligentes y las computadoras son costosos)
Dificultades con la precisión del mapeo basado en GPS (el mapeo satelital de las regiones del Sur Global no se prioriza ni se actualiza con la misma frecuencia que el de las regiones del Norte Global; dificultades con las sombras de los árboles en zonas tropicales).
Necesidad de funcionalidad sin conexión o con bajo ancho de banda.
Hay una brecha a tener en cuenta: lo que los creadores de software agrícola en entornos de altos recursos suponen que es posible frente a lo que las condiciones de campo realmente permiten.
3. Sólido ecosistema de experimentación para herramientas de agricultura digital.
El taller mostró un amplio ecosistema de herramientas y enfoques que ya se están probando, incluyendo:
Plataformas de gestión y aprendizaje agrícola: Jokko FarmOS (SYNAVAL); AE App (Manor House), CEF-M app, LiteFarm
Sistemas de asesoramiento y herramientas de extensión basados en chat para agricultores: Farmer Chat (Digital Green); NextGen- Agroadvisory ; SIMAGRI (servicios de extension)
Integraciones con estaciones meteorológicas: Frugal IoT (Natural Innovation); E-PICSA;
Herramientas de inteligencia artificial y voz para idiomas locales: IA Mali Oral AI
Centros y mercados de datos comunitarios: FUMA Gaskiya; KPL Food Coop Market; BIBA
Herramientas para el monitoreo de la biodiversidad y el suelo: Terraso y LandPKS (TechMatters); Datar App Platform for Agrobiodiversity Research
Metodología de investigación y herramientas de apoyo: CIAT-ASIS Databases and Maps, Stats4SD
No falta innovación en los contextos de tecnología agrícola africana: existe un ecosistema de experimentación paralela entre grupos de investigación y profesionales, especialmente en agroecología.
4. La práctica de la investigación fue cuestionada y redefinida
Una de las conversaciones más interesantes no se centró en herramientas, sino en la forma en que se realiza la investigación.
¿Qué caracteriza a un buen investigador comunitario?
Transparencia sobre los objetivos de investigación y las intenciones de financiamiento.
Comunicación clara sobre cómo se utilizarán los resultados y cómo beneficiarán a las comunidades.
Evaluación crítica de las prácticas extractivas frente a modelos participativos.
Reconocimiento de la tensión entre los incentivos académicos de publicación y la relevancia para las comunidades.
También hubo optimismo respecto a:
• Programas de investigación agroecológica que ya incorporan colaboración comunitaria.
Revistas y modelos de publicación que priorizan trabajos aplicados de sostenibilidad.
Esfuerzos emergentes por orientar la investigación hacia impactos reales más allá de la producción académica.

5. Fuerte énfasis en la inclusión, la accesibilidad económica y la representación del conocimiento local
Diversas presentaciones sobre sistemas de suelo, biodiversidad, modelos climáticos y gestión agrícola recordaron que la agroecología es altamente técnica, pero también profundamente local, social y vinculada al género.
Las experiencias y conocimientos de mujeres y hombres en agricultura son diferentes, y esto debe reconocerse explícitamente. Los conocimientos agrícolas de las mujeres suelen estar insuficientemente representados y pueden incluso pasarse por alto por considerarlos poco importantes. En verdad, el conocimiento de las mujeres puede ser igual, si no más, que el de los hombres, por ejemplo en soberanía y administración de semillas, como esta investigacion en Niger conducida por Kader Naino demuestra.
Tenemos mucho que aprender del ingenio y el "hacking" en entornos de bajos recursos. ¡Podemos aprovechar las realidades y estrategias sociales y ecológicas como ventaja!
La tecnología (investigación, herramientas, creación de aplicaciones) debe integrarse con los sistemas locales de conocimiento (asambleas de intercambio de agricultores, economías solidarias, almacenamiento tradicional de semillas por parte de las mujeres). Los sistemas de conocimientos locales e indígenas deben ser centrales para el trabajo realizado, no periféricos.
Existen compensaciones entre las iniciativas “a nivel de aldea” y los proyectos a nivel regional. Una gran coordinación, especialmente en la financiación a nivel gubernamental, compromete los impactos localizados, y es posible reconocer mejor la compensación.
Idea clave para LiteFarm: los datos agrícolas no son neutrales ni universales; están determinados por ecotipos locales, roles de género, sistemas de uso de la tierra y organización social: la capacidad de personalizarlos es muy importante, pero también debemos considerar formas de armonizar la diversidad a través de ontologías compartidas y marcos de traducción.
6. Patrones más amplios
A lo largo de la conferencia, observamos que existe un sólido ecosistema de investigadores, profesionales y tecnólogos altamente capacitados en toda África que trabajan a un nivel global de sofisticación en agroecología y sistemas digitales. Esto desafía las narrativas y prejuicios dominantes que a menudo retratan los contextos agrícolas africanos como “atrasados” o “faltos de experiencia”. Como en cualquier otro lugar del mundo, existe una comunidad técnica y de investigación altamente especializada, y una población más amplia que trabaja con diferentes niveles de acceso a la educación, los recursos y la infraestructura. La diferencia es la distribución de recursos a nivel nacional, el contexto de reputación institucional y el sesgo narrativo internacional. La mayoría de las noticias que salen de África se centran en guerras, epidemias y catástrofes, ¡pero las noticias sobre trabajos excelentes no aparecen en los titulares!
Como creadores y patrocinadores de tecnología, estamos predispuestos a creer que la tecnología y los datos pueden mejorar la vida de un agricultor. Pero esto no es necesariamente cierto. Históricamente, las empresas privadas se han acercado a los agricultores y los han obligado a recopilar datos en una asimetría de poder que ha dado lugar a abusos. Por lo tanto, la confianza es extremadamente importante para implementar soluciones digitales exitosas. Para una recopilación de datos buena y consistente, es mejor tener una representación local como voz de confianza, sin importar qué tan buena sea una aplicación o una política de datos.
La tecnología nunca debe eliminar la conexión humana en la agricultura, sino apoyarla. Mucha gente tenía una opinión firme al respecto: se sienten cómodos con que los datos cuenten una historia, pero aun así les gustaría saber de otro agricultor. Esto significa que no se espera, ni siquiera se supone que la tecnología reemplace las estructuras cooperativas o comunitarias.
Estamos entusiasmados con la forma en que las comunidades están desarrollando tecnología, incluso si pueden tener reservas al respecto. Tenemos esperanza e inspiración para trabajar entre personas que se esfuerzan por beneficiar a sus comunidades. ¡También estamos impresionados por el conocimiento de los métodos agroecológicos, la conservación y los esfuerzos de biodiversidad que se están llevando a cabo! ¡Están sucediendo cosas asombrosas en África!
En resumen, a lo largo de los cinco días, se destacan tres lecciones generales:
Los datos agrícolas son políticos, no sólo técnicos (propiedad, gobernanza, acceso).
Las realidades del contexto, los roles de género y el conocimiento tradicional deben ser centrales para construir soluciones de calidad (acceso a hardware y datos, reevaluación del conocimiento de las mujeres, estructuras comunitarias tradicionales).
Existe un ecosistema maduro de innovación tecnológica agrícola: coordinar, alinear y trabajar con las partes interesadas existentes debe ser una prioridad.
Hasta la próxima,
Divya y Lina



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